El uso del color en el diseño de interiores - Mabel Sierra
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Mabel Sierra

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El uso del color en el diseño de interiores

El color es una longitud de onda y número que emite vibraciones específicas, que cada persona percibe de manera distinta ya sea por el sistema ocular y nervioso, por experiencias de vida personales, por la cultura, por distintas educaciones, etc.  Las propiedades o características son:

Tono: es el color en sí mismo.
Valor: es la luminosidad u oscuridad del color.
Saturación: es la máxima fuerza, la intensidad o el grado de pureza de un color

El uso del color, es fundamental en el diseño de interiores, pues tiene la capacidad de modificar la percepción de la forma, escala, tamaño y la dimensión de una estancia.


Clasificación del color

Los colores según su temperatura, se pueden clasificar de la siguiente manera:

Cálido. El amarillo, amarillo-naranja, naranja, naranja-rojo y el rojo. Son los que más atraen la atención. Dan una noción de calor, son fuertes y pueden alegrar o estimular. En un espacio interior, los colores cálidos crean una atmósfera confortable, agradable, acogedora. Visualmente, generan la sensación de que un ambiente resulte luminoso y más pequeño.
Frío. Los colores fríos son el violeta, violeta-azul, azul, azul-verde y verde. En una habitación, los colores fríos producen un ambiente tranquilo, sereno, relajado y fresco. Un espacio pequeño parece más grande y más espacioso mediante un efecto visual de retroceder las paredes hacia atrás.
En el interiorismo, los colores verde-amarillo y rojo-violeta pueden considerarse tanto cálidos como fríos ya que están compuestos por ambos.
Frescos. El azul, azul – verde, verde y verde-amarillo son los colores llamados frescos. Estos se diferencian de los fríos por la presencia del amarillo. En ambientes interiores que contengan estos colores producen relajación y distensión.
Claro. Son colores poco saturados. Son tonos pasteles. Por lo general, están mezclados con blanco. Permiten que se destaque todo lo que los rodea.

 

Cómo podemos combinar los colores

Para el diseño de interiores podemos usar distintas combinaciones de colores. Estas pueden ser:
Por armonía. La creamos a través de uso de colores que están próximos en el círculo cromático, aunque no necesariamente tiene que estar de manera adyacente. Ésta armonía produce un ambiente agradable y acogedor, ya sea en una habitación grande o pequeña. Por lo general, la más utilizada es el grupo de los cálidos o los fríos. Una forma muy sencilla de generar armonía es utilizando una combinación monocromática. No importa el color que se elija, pero deberá́ tener una gama amplia de tonos desde el más claro hasta el más oscuro.
Por colores fuertes. Esta agrupación de color se puede realizar en cualquier combinación cromática, incluso cuando se utilizan estampados en el espacio. Se puede seleccionar uno de los colores del estampado como color predominante de la decoración, generando una conexión visual entre los elementos.
Por contraste. En cuanto a éste renglón, se pueden lograr distintos efectos. Si se busca un fuerte impacto, se pueden utilizar dos colores opuestos del círculo cromático. En cambio, si se quiere hacer contrastes más sutiles, se pueden utilizar tonos pasteles o colores que estén próximos en el círculo cromático, variando su claridad u oscuridad según el efecto que se quiera lograr.

Efectos visuales que podemos conseguir con el color

Conocer en profundidad los efectos visuales de los diferentes colores permite que se pueda crear el efecto deseado. Debe destacarse que todos los efectos logrados son únicamente visuales, puesto que las superficies u objetos en sí no se modifican. Por ejemplo:

Si el suelo es de color oscuro hace que la superficie del mismo parezca más pequeña. Ya que delimita con fuerza la habitación y dirige la mirada hacia abajo. Los colores fríos y los claros. Si pintamos las paredes y el techo de colores claros la habitación parecerá más luminosa y grande. Por lo contrario, los colores cálidos u oscuros generan una sensación de acercamiento. Las superficies parecen más próximas a la persona que está observando. Si hay una única pared de color oscuro, será́ atraída hacia dentro de la habitación. Sobresalen del plano. A través del contraste entre los colores claros de las paredes con los colores oscuros del suelo y del techo, se produce un efecto de bajar el techo y ampliar la anchura de la habitación.

Cuanto más brillante sea un color, menos cantidad se deberá́ usar porque tienden a dominar sobre los tonos más apagados.
Un espacio largo parece más corto, si la pared del fondo está en un color cálido e intenso. Si una habitación tiene el techo bajo puede generar una sensación sofocante. Para elevarlo óptimamente se debería pintarlo de un color mucho más claro que todas las paredes. En cambio, si en una habitación el techo resulta demasiado alto, se lo puede bajar óptimamente pintándolo de un color más oscuro que las paredes. Si se quiere potenciar este efecto, también se debería pintar las molduras o la última sección de las paredes en el mismo color oscuro del techo.
Para ensanchar o agrandar un espacio lo más recomendable es utilizar los colores claros en el techo, en el suelo y en las paredes. Cuanto más claro sea el color, más luz se reflejará y más grande parecerá la habitación. El espacio parece menos limitado. El blanco es el que más refleja la luz, por eso es muy utilizado para generar espacios amplios. Sin embargo, hay que tener cuidado porque con el blanco se notan más las imperfecciones de la superficie, en especial si la superficie es brillosa.

Por lo general, los espacios muy grandes resultan poco acogedores y más si no les llega la luz solar. Se utilizan colores cálidos en las paredes para generar la sensación de que están más cerca y el techo más bajo, de manera que la habitación resulte más confortable y acogedora.

Suelen ser el suelo, el techo y las paredes colores neutros. Para los elementos como mobiliario, alfombras, accesorios o elementos de pequeña escala se utilizan colores más intensos para generar equilibrio y puntos de interés. Igual siempre depende del diseño, de lo que se busca.

Las grandes superficies de colores intensos: reducen la distancia y resultan agobiantes. Hay que utilizarlos con precaución, sobre todo en habitaciones pequeñas. Si a un pasillo se le pinta el techo y el suelo en un color más oscuro que las paredes, el espacio parecerá más ancho y bajo.

El color es un factor que influye considerablemente en el diseño de interiores porque genera sensaciones y modifica los estados de ánimo de las personas que los perciben No olvidemos que aquellos ambientes diseñados con un estudio previo en cuanto a los colores, ofrecerá́ un mayor grado de satisfacción y confort.